Veredicto rápido
Milo es un seguro de salud para perros, gestionado por una correduría española y con el riesgo asumido por Europ Assistance. Su plan alto devuelve el 100 % de la factura real en las clínicas de su cuadro y el 80 % en cualquier otra, con un tope de 3.000 € al año que las vacunas no consumen. Admite altas hasta los 10 años y después no echa al perro por hacerse mayor.
La pregunta que de verdad importa: ¿cuánto te devuelven?
Todos los seguros veterinarios anuncian porcentajes. Pocos explican sobre qué importe se calculan. Vamos a traducirlo a euros usando facturas reales, no ejemplos inventados.
Milo publicó en mayo de 2026 un análisis de 2.067 siniestros de 1.020 perros asegurados en España entre enero y marzo de ese año. De ahí salen tres cifras que sirven de referencia: la factura mediana está en 63 €, una de cada diez visitas supera los 190 € y la cirugía media cuesta 391,64 €.
Aplicando a esas tres facturas los porcentajes de cada plan, esto es lo que vuelve a tu cuenta:
| Factura | Milo 100 en su cuadro |
Milo 100 otra clínica |
Milo 50 |
|---|---|---|---|
| Visita corriente 63 € |
63,00 € | 50,40 € | 31,50 € |
| Visita cara 190 € |
190,00 € | 152,00 € | 95,00 € |
| Cirugía media 391,64 € |
391,64 € | 313,31 € | 195,82 € |
Cálculo propio sobre las cifras del estudio de Milo. No incluye carencias ni exclusiones, que se explican más abajo.
Dos lecturas que conviene sacar de esa tabla. La primera: en la visita corriente la diferencia entre planes es de unas pocas decenas de euros, así que ahí el seguro no es el negocio. La segunda, y es la que importa: en la cirugía media, ir al cuadro concertado en lugar de a otra clínica son 78 € de diferencia, y frente al plan bajo, casi 196 €. Cuanto más gorda es la factura, más pesa el porcentaje.
Hay un detalle que Milo confirmó por escrito y que no es menor: ese 100 % se calcula sobre el importe real facturado, no sobre un baremo interno de precios pactados, y se aplica también en urgencias y consultas sin cita. Es justo donde otras pólizas recortan sin avisar.
A favor
- Reembolso íntegro en su cuadro de clínicas. El 100 % sobre factura real es de los porcentajes más altos que se ven en España. El listado de clínicas es público, así que puedes mirar si tienes alguna cerca antes de decidir plan.
- No te ata a esas clínicas. Si prefieres tu veterinario de siempre, cobras el 80 %. Lo decides en cada visita, no al contratar.
- Las vacunas van aparte. Rabia, polivalente y tos de las perreras se reembolsan al 100 % en la clínica que quieras y no descuentan del tope anual. Los 3.000 € quedan enteros para lo serio.
- Televeterinario 24/7 sin límite. Incluido en los dos planes, por WhatsApp, teléfono o videollamada, los 365 días. Sirve tanto para un susto de madrugada como para una duda de alimentación.
- Acepta perros mayores y no los expulsa. Admite altas hasta los 10 años, cuando buena parte del mercado cierra a los siete u ocho. Y una vez dentro, la póliza se mantiene sin límite de edad.
- Te atiende una persona. Contratación, dudas y siniestros pasan siempre por alguien de carne y hueso. En Trustpilot ronda el 4,5 sobre 5 con varios cientos de opiniones, y lo que más se repite es la rapidez del reembolso y el trato.
- Cubre viajes. Hasta 1.500 € en el extranjero, en desplazamientos de hasta tres meses por Europa y los países ribereños del Mediterráneo.
- Puedes fijar la fecha de inicio. Si vienes de otra compañía, contratas hoy y programas la entrada en vigor para el día en que venza tu póliza actual. No pagas nada entretanto.
En contra
- Fisioterapia y rehabilitación, fuera. Hidroterapia incluida. Pesa en postoperatorios de traumatología, donde la rehabilitación suele formar parte del tratamiento.
- Nada de congénitas. El síndrome braquicefálico queda excluido, igual que en el resto del sector. Si convives con un bulldog o un carlino, lee esto antes que ninguna otra cosa.
- No asegura PPP ni perros de caza, trabajo o competición. Los de asistencia sí.
- Compromiso anual. Puedes pagar a meses, pero el contrato es por la anualidad completa (así lo hacen todos los seguros en realidad, es algo lógico para evitar abusos).
- Carencias de hasta seis meses en un grupo de patologías bastante frecuentes.
Cómo se cobra un siniestro
Tres pasos, todo desde la aplicación:
- Vas al veterinario que prefieras y pagas la factura.
- Subes la factura, el informe veterinario y la cartilla.
- Milo comprueba la cobertura y te transfiere el reembolso. La compañía sitúa el plazo en menos de siete días laborables.
Ojo con el plazo. La póliza da 7 días para declarar el siniestro. No acumules facturas de varias semanas para subirlas todas juntas: sube cada una en cuanto la tengas.
Cada perro necesita su propia póliza. Si aseguras un segundo, hay un 10 % de descuento.
Las carencias, en claro
Ningún seguro veterinario cubre desde el minuto uno. Estos son los plazos de Milo:
- 9 días → accidentes.
- 28 días → enfermedades.
- 2 meses → cirugía derivada de enfermedad.
- 6 meses → ligamento cruzado, displasia de cadera y codo, luxación rotuliana, atopia y dermatitis alérgica, epilepsia, leishmaniosis, hernia y protrusión, cataratas.
El tercer punto es el que más gente pasa por alto: una cosa es que la enfermedad esté cubierta a los 28 días y otra que su cirugía lo esté a los dos meses. Si el diagnóstico llega en la semana cinco y hay que operar, manda el calendario. Por eso lo de contratar «cuando le note algo» no funciona.
Tres matices que no salen en ninguna comparativa
Los confirmó la propia compañía por escrito:
- En displasia y luxación de rótula, la carencia de seis meses se aplica a los casos cubribles; los de origen congénito quedan excluidos. Importa, y mucho, en razas con predisposición.
- Los envenenamientos se cubren con un máximo de un siniestro por anualidad.
- Las enfermedades evitables con vacuna —parvovirosis, moquillo, rabia— no se cubren si el perro no estaba correctamente vacunado. La cartilla al día no es papeleo: es condición de cobertura.
Qué entra en la póliza
El episodio completo, no solo el momento agudo. Entran las consultas y las urgencias, el ingreso hospitalario si hace falta y el quirófano, ya sea abdominal, traumatológico u oncológico. Entra todo lo que rodea al diagnóstico —radiografía, ecografía, analítica— y todo lo que viene después: anestesia, fármacos recetados y las curas de la herida. Del día a día se cubren los problemas de piel y de estómago, las otitis, los ojos, el aparato respiratorio y las lesiones de músculo y articulación. También las intoxicaciones, el diente roto de un golpe y, llegado el caso, la eutanasia cuando está médicamente indicada. Las vacunas anuales van por libre, sin tocar el tope.
Quién está detrás
Conviene distinguir dos figuras, porque en este sector la marca que ves anunciada no siempre es quien paga.
Milo Correduría de Seguros Digital, S.L. (CIF B21910880, calle Tuset 19, Barcelona) es una correduría inscrita en la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones con la clave J-4483. Quien asume el riesgo del seguro de salud es Europ Assistance, con la clave E0243. Ambas se pueden consultar en el registro público en un par de minutos, que es lo mínimo que deberías exigirle a cualquier seguro.
Y la responsabilidad civil, ¿qué?
No la confundas con el seguro de salud. La RC cubre los daños que tu perro cause a terceros, y es la que la Ley 7/2023 de bienestar animal contempla como obligatoria. El estado real de esa obligación, hoy, es este:
- El artículo 30.3 de la ley obliga a mantener una RC durante toda la vida del perro, por una cuantía que se fijará reglamentariamente.
- Ese reglamento todavía no se ha publicado, así que a nivel estatal la obligación no es plenamente exigible. El borrador presentado a las comunidades en julio de 2026 propone un mínimo de 100.000 € y seis meses de plazo desde su entrada en vigor.
- Varias comunidades ya la exigen por normativa propia: Madrid, País Vasco, Cataluña, Navarra y Asturias.
- Para perros PPP lleva años siendo obligatoria en toda España, con un mínimo de 120.000 € que Andalucía sube a 175.000 €.
- Las sanciones de la Ley 7/2023 van de 500 € en infracciones leves a 200.000 € en las muy graves.
Milo incluye la RC en su proceso de contratación y permite desactivarla si ya la tienes. Y esto último pasa más de lo que parece: muchas pólizas de hogar ya cubren la responsabilidad civil del perro, con capitales de 150.000 € o 300.000 €. Mira tus condiciones particulares antes de contratar nada: puede que ya estés cubierto.
¿Te encaja o no?
Sí, si tu perro ya tiene una edad y otras compañías te han dicho que no; si tienes clínicas del cuadro cerca y quieres exprimir el reembolso; si valoras hablar con una persona y tener veterinario a cualquier hora; o si te molesta que la prevención se coma el tope anual.
No, si tienes gato; si tu perro es braquicéfalo y lo que te preocupa son precisamente las patologías respiratorias; si es PPP o perro de caza o trabajo; si necesitas fisioterapia cubierta; si no puedes adelantar el importe de una factura grande; o si tu perro ya tiene una patología diagnosticada, porque será preexistencia aquí y en cualquier otra compañía.
Cómo aplicar el descuento
- Entra en la calculadora de Milo.
- Mete raza, edad y código postal, y elige entre Milo 100 y Milo 50.
- En «Descuentos», pulsa Cambiar código y escribe SOYUNPERRO25.
- Comprueba que los 25 € figuran restados antes de confirmar.
- Disfruta del mejor código descuento en MiLO y ahorra en tu póliza.
De dónde sale lo que has leído: la web y la documentación pública de Milo, el condicionado general de la póliza (Europ Assistance) y respuestas escritas de la compañía. Los porcentajes de la tabla los hemos calculado nosotros aplicando las condiciones de cada plan a las facturas tipo del informe de siniestralidad que Milo publicó en mayo de 2026 (2.067 casos, 1.020 perros, primer trimestre del año) y que recogieron varios medios. Lo relativo a la Ley 7/2023 está al día a 23 de septiembre de 2026 y puede cambiar en cuanto salga el reglamento: mira también lo que diga tu comunidad autónoma. Antes de firmar, lee el condicionado. Usamos un código de afiliado: si contratas con él, nos llevamos una comisión y tú pagas 25 € menos. Esto es información, no consejo veterinario.

